Debemos cuidar de nuestra piel

La importancia de nuestra piel


¿Sabes qué hace tu piel para mantenerte sano y con una buena apariencia?

La piel es una barrera que protege tu cuerpo del entorno. Como tal, regula la temperatura, detecta las infecciones y lucha contra ellas. Por eso, es importante recordar que, cuando cuidamos nuestra piel, estamos contribuyendo a que pueda realizar mejor su función.

¿De qué forma puedes mantener mejor tu piel para disfrutar de una buena salud y apariencia física? Veamos algunos consejos:

Mantén tu piel limpia e hidratada

La piel debe mantenerse limpia e hidratada, pero lavarla en exceso con el uso de jabones agresivos puede privarla de su grasa natural que la mantiene sana.

Por un lado, debes usar el jabón que mejor vaya con tu tipo de piel. Por otro lado, es muy importante hidratar tu piel, ya que la hidratación la protege del entorno y evita que las células de la piel mueran. Hoy en día, existe una amplia variedad de productos entre los que elegir. Ahora bien, se debe hacer hincapié en que el mejor producto hidratante no tiene por qué ser el más caro.

Recuerda hidratar el pecho y el cuello. Son partes del cuerpo que se suelen olvidar en nuestra rutina diaria de hidratación y nutrición de la piel. De hecho, la piel en estas partes es más fina y necesita más cuidados de los que le damos.

Si tienes la piel seca, evita usar productos agresivos que contengan alcohol, ya que pueden irritar y resecar tu piel. Si tienes una piel grasienta, evita el uso de productos con alto contenido en sebo y opta por productos con mucha agua. Por último, si utilizas maquillaje, acuérdate de lavarte antes de ir a dormir para reducir el riesgo de cultivo de bacterias en tu piel.

Cuidado de la piel: el solConsejos para cuidar de nuestra piel

La luz solar contiene rayos ultravioletas (UV), que son la principal causa del envejecimiento de la piel y, además, pueden causar cáncer de piel. Aunque es muy importante proteger la piel del sol a cualquier edad, debemos prestar mayor atención en bebés, niños y adolescentes. De hecho, si se producen quemaduras serias en la piel antes de los 20 años, se duplica el riesgo de padecer cáncer de piel (melanoma).

Recomendaciones para proteger tu piel:

  • Durante las 11h y las 15h, intenta permanecer en la sombra.
  • Usa ropa adecuada (recuerda llevar alguna prenda para proteger la cabeza y gafas de sol para las horas más calurosas del día)
  • Ponte crema solar (al menos, del factor 15)

Recuerda que el sol es fuente de vitamina D, esencial para nuestra piel y huesos. Por tanto, es bueno aprovechar los rayos de sol siguiendo estas recomendaciones para el cuidado de tu piel.

Tabaco – Personas fumadoras

Se ha demostrado la relación entre el tabaco y el envejecimiento de la piel. De hecho, el tabaco es uno de los factores desencadenantes del envejecimiento prematuro de la piel.

Por un lado, parece que produce la ruptura del colágeno (proteína que sostiene la piel) y reduce la producción de este. Como consecuencia, aparecen las arrugas y se produce sequedad y tirantez en la piel, lo cual refleja una apariencia envejecida de la piel antes de lo normal. Por otro lado, el hecho de fumar reduce el flujo sanguíneo que el organismo envía a la piel, privándola del oxígeno necesario para su conservación.

Esta es una de las muchas razones por las que dejar de fumar lo antes posible.

Consumo de alcohol

Cuando bebemos alcohol, nuestro cuerpo y nuestra piel tienden a deshidratarse, haciendo que nuestra piel parezca cansada y envejecida. Es sumamente importante beber mucha agua para evitar que nuestra piel se deshidrate. En el caso de consumir alcohol, se debe beber con moderación y tomar, al menos, una bebida sin alcohol (ya sea zumo o agua) entre copa y copa.

Así, tu piel (y tu cuerpo en general) te lo agradecerá.

Horas y calidad del sueño

Cuando trasnochas, tu piel lo nota. Si le quitas horas de sueño, tu piel envejece y se fatiga. De hecho, la falta de sueño también puede causar ansiedad, irritación y depresión, que podrían continuar el ciclo de insomnio. Por tanto, asegúrate de que duermes lo suficiente para mantener tu piel sana.

El estrés también puede afectar a tus hábitos de sueño, hacerte sentir cansado, fatigado e irritable. Por eso, si estás bajo mucho estrés, considera la posibilidad de realizar ejercicio físico como correr, nadar o hacer yoga. La actividad física regular es una salida de escape para el estrés, favoreciendo una piel sana y una sensación de bienestar.

Estos consejos, además de llevar una alimentación sana y nutritiva, te ayudarán a mantener una piel sana y a proteger tu cuerpo.

No obstante, a veces necesitamos recurrir a otras alternativas que, hoy en día, tenemos la suerte de tener a mano. La mayoría de nosotros vive en una rutina llena de estrés y trabajo, pero los avances en medicina regenerativa, medicina estética y tratamientos cosméticos pueden ayudarnos a conseguir unos resultados excelentes para nuestra piel y apariencia.

La confianza y seguridad en nosotros mismos nos abre las puertas a una vida más feliz.